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Chaderton preocupado con interferencia de OEA en el diferendo entre Nicaragua y Costa Rica

Chaderton(RNV / Agencias) – El  embajador de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton Matos, manifestó este miércoles la preocupación de Venezuela sobre la interferencia de este organismo en el caso del diferendo limítrofe que existe entre Nicaragua y Costa Rica.

Ambos países centroamericanos han intercambiado acusaciones relacionadas con la zona limítrofe del río San Juan.

Durante su participación en la sede de la OEA en Nueva York, Estados Unidos, donde se discute sobre el diferendo limítrofe entre ambos países centroamericanos, Chaderton señaló que la preocupación de Venezuela sobre la intervención de la OEA en este caso, es “porque las interferencias, cuando hay problemas entre dos partes, pueden más bien empeorar la situación”.

“En Venezuela hay una expresión que seguramente tiene su equivalente con otras palabras en otros países, que es así como “muchas manos en un plato ponen la sopa morada””, subrayó.

De acuerdo a información también suministrada por la Agencia Venezolana de Noticias, el diplomático venezolano agregó que una intervención como ésta no es la deseada en este caso, y dio como ejemplo los alcances obtenidos entre Venezuela y Colombia tras el conflicto diplomático, el cual pudo solventarse gracias a la actitud de ambos mandatarios de solucionar el problema de manera directa.

“En medio de estas situaciones dolorosas, como es el caso que hoy nos trae acá, debo decir que en lo personal, como ciudadano de mi país, como ciudadano de América Latina, me siento exultante porque el 10 de agosto -por cierto, día del cumpleaños del presidente (de Colombia) Juan Manuel Santos- y el 2 de noviembre, han sido fechas históricas que pusieron fin -y Dios quiera que para siempre- a la escalada de agruras entre dos países hermanos hijos del mismo padre”, comentó.

Al respecto agregó: “Pero todo eso gracias a dos estadistas que supieron visualizar donde antes no se veía -o no lo veían algunos- el enorme espacio de historia y de intereses comunes entre Colombia y Venezuela”.

“Este comentario lo hago porque, respetando por supuesto las inclinaciones, las políticas y las decisiones soberanas de otros países, en nuestro caso la experiencia nos dice de la bondad y la durabilidad de resolver las controversias binacionales directamente entre las partes concernidas”, añadió.

Conflictos deben ser solucionados sin los fantasmas de la interferencia

Por tal razón resaltó Chaderton que el hecho de resolver los problemas diplomáticos directamente es otro indicador de que la OEA no debe intervenir en el caso entre Nicaragua y Costa Rica, porque las veces en que este organismo ha intervenido en algún conflicto lo ha agravado, como en el caso de Honduras, que aún se sigue discutiendo, la intervención que efectuó en Venezuela en 2002, antes del golpe de estado, las provocaciones de división en Bolivia, entre muchos otros casos.

“No es precisamente lo que deseamos nosotros. Estamos tan entusiasmados con el resultado de nuestras conversaciones y nuestros arreglos con nuestros más que vecinos, hermanos de toda la vida, los colombianos, que el espectáculo diplomático de ayer (martes) en Caracas -que fue la sucesión del espectáculo diplomático en Santa Marta, Colombia, cuando restablecimos relaciones- nos hace pensar que no en un momento como este debe ser la OEA la que participe o añada contenido y volumen político y diplomático a una situación que deseamos y Dios quiera que sea así, que sea resuelta por conversaciones entre las partes”, manifestó Chaderton.

“Tengo una preocupación adicional, porque además todas estas crisis localizadas han terminado en los últimos años derivando en suerte de amenazas contra países miembros del Alba, más allá de la intención, de la buena voluntad y de la integridad de las partes en controversia”, comentó.

Agregó que por ejemplo: “Ya tuvimos el golpe en Venezuela en el 2002, tuvimos el intento de desmembramiento de Bolivia, el intento de golpe de estado en Ecuador, y honestamente no quisiéramos que ni sobre países miembros de la OEA ni sobre países miembros del Sica, ni países miembros del Alba pueda derramarse, propagarse o desplazarse el fantasma de la interferencia”.

“Los nuevos fantasmas de la interferencia no son sino reproducción -digamos que adaptación a los tiempos y transferencia de tecnologías- de viejos fantasmas. Por eso esperamos que las ocasiones para las intrigas en nuestros países desaparezcan y que podamos realmente, como hermanos, solucionar nuestros problemas bilaterales sin llamar al auxilio a terceros, así sea la OEA”, subrayó el diplomático venezolano.

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