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Desde Miami, la SIP sigue inmiscuyéndose en el debate sobre la ley antirracista promovida por el Gobierno de Bolivia

Alejandro Aguirre, capo de la SIP.

(Jean-Guy Allard) – Beneficiándose del casi monopolio que mantiene la prensa comercial en el mercado boliviano de las comunicaciones, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), una dependencia del Departamento de Estado creado por la CIA, sigue inmiscuyéndose desde Miami en el debate sobre el proyecto de ley antirracista en Bolivia.

La organización que representa a los dueños de empresas de comunicaciones y pretende defender a los periodistas, acaba de mandar desde su cuartel general de la Florida una carta al presidente Evo Morales exhortándole a eliminarlos artículos 16 y 23 de la Ley Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, “por considerarlos atentatorios a la libertad de prensa y al derecho del público a la información”.

El mensaje es firmado por el presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, subdirector de Diario Las Américas, un esquelético diario de  Miami y el primer vicepresidente Gonzalo Marroquín, director de Prensa Libre de Guatemala  y defensor, por otra parte, de Patricia Poleo buscada por la justicia venezolana en relación con el asesinato del Fiscal Danilo Anderson.

La organización creada por Jules Dubois, un coronel de la inteligencia norteamericana, aprovecha para anunciar que la polémica ley será uno de los temas principales que abordará la SIP en su próxima Asamblea General de Mérida, México, en noviembre.

La SIP acostumbra transformar sus “asambleas generales” en espectáculos  para las agencias de prensa. El año pasado, la SIP que constantemente arremete en contra de Venezuela y los países del ALBA, escogió al editor multimillonario de dos diarios golpistas, un autentico portavoz del régimen Micheletti para hablar ante su “asamblea anual” en Buenos Aires acerca de la situación de la prensa en Honduras.

La SIP señala con evidente satisfacción en su texto como el empresario separatista de Santa Cruz, Pedro Rivero Jordán, director del diario El Deber  y vicepresidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, “se adhirió a una huelga de hambre” que iniciaron hace más de una semana unos periodistas de publicaciones alineadas con la organización de Miami.

“LOS RACISTAS SON QUIENES ESTÁN DE DUELO”

Quienes se declararon en “duelo” por la presunta muerte de la libertad de expresión, en realidad son “racistas en duelo”, sostuvo por otro lado Wilfredo Chávez, el viceministro de Coordinación Gubernamental.

“No está de duelo la democracia, los racistas son quienes están de duelo, los discriminadores son los que están de duelo, pues la ley afecta a racistas y discriminadores o a quienes promueven o difunden racismo y discriminación”, agregó.

Dejó en claro que “pretender una iniciativa legislativa que vulnere o que en su caso extirpe los artículos 16 y 23 de la Ley contra el Racismo es ir en contra de la Constitución”.

“Las huelgas de hambre y los preparativos para un referéndum contra dos artículos de la norma antirracista son un desacato a la ley y un desconocimiento de los derechos fundamentales establecidos en la Constitución, texto que fue apoyado en las urnas por la mayoría de los bolivianos”, dijo el vice ministro.
Defensora de su version de la libertad de expresión manejada  por las oligarquías, la SIP avaló en abril de 2002, el golpe de Estado contra el gobierno legítimo de Venezuela y no se pronunció sobre el black out informativo que mantuvieron sus miembros en apoyo a los militares golpistas.

Mientras pretende representar a “más de 1.300 publicaciones de las Américas”, según su material de propaganda, la SIP ni logra congregar más de 100 de sus afiliados en sus muy publicitadas reuniones.
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TWITTER:  @AllardJeanGuy

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