URRA: Trastornos psiquiátricos del Senador Rubio en la Florida
DAVID URRA / CONTRAINJERENCIA- Dicen los entendidos en psiquiatría que cuando un enfermo muestra síntomas inequívocos de trastornos psiquiátricos debe acudir a un especialista que lo pueda ayudar, o por lo menos, disminuir los efectos de su enfermedad. En un reciente articulo publicado en el Diario miamense “El Nuevo Herald” – todavía no sabemos del porque del “Nuevo” – titulado “El Comando Sur y las relaciones con América Latina”, el senador cubano-americano Marco Rubio, dio evidentes muestras de trastornos mentales graves. Su apología sobre el papel que jugará en el futuro cercano el Comando Sur en la región bajo su “responsabilidad”, parecen escritas por alguien que necesita urgentemente ayuda especializada de un psicoanalista.
Para comenzar, el distinguido Senador nos recuerda que recientemente se produjo un cambio en el mando del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), como si esto significara alguna diferencia con la política que llevan a cabo las altas esferas del poder Imperial.
A continuación nos hace una declaración asombrosa “Este es un momento importante para las fuerzas armadas estadounidenses, al moverse las tropas de teatros de guerra en Irak y Afganistán”, tal pareciera que la continuación de las guerras de rapiña en el Medio Oriente no sonparte de un Plan largamente acariciado y ahora ejecutado por los halcones imperiales, para después afirmar que esta importancia esta dada por la necesidad de “encarar un presupuesto de defensa estancado y la amenaza de cortes automáticos a los gastos el 1 de enero”.
Es aquí donde aparece el primer síntoma de trastorno psiquiátrico, la “Paranoia”, que según los especialistas es un “estado mental patológico en el que el paciente sufre delirios (percepciones y creencias sistemáticas y erróneas, desconectadas de la realidad y resistentes al cambio)”.
Resulta ser que según la información con que contamos en estos momentos el presupuesto de Defensa de EE.UU es el mayor de toda su historia, como es habitual desde hace mucho tiempo, y los llamados recortes automáticos de los gastos a producirse en el mal llamado “precipicio fiscal” son una payasada bipartidista para justificar decisiones que nada tienen que ver con la realidad y si mucho con los intereses que están detrás de ambas “facciones” del partido de los poderosos en EE.UU.
Posteriormente afirma que “También es un momento crucial para el Hemisferio Occidental y para los intereses norteamericanos en la región. El general Kelly tiene la oportunidad de renovar una postura de compromiso con nuestros aliados en la región. La necesitamos porque ha habido una lamentable falta de atención a Latinoamérica en los últimos años”.
Quizás sea en este párrafo de su “delirio imperial” donde expresó lo único coherente de su misiva cuando señalo la importancia que tiene para los EE.UU el momento que esta viviendo la región y reconoce que esta perdiendo su influencia en ella.
Claro que su psicosis conocida como esquizofrenia paranoide, le produce alucinaciones en las que ve la realidad a través de personajes mitológicos, alucinaciones obviamente conectadas con los delirios de grandeza del Senador. Para el los avances democráticos y verdaderamente populares que ha tenido América Latina en su afán de lograr la verdadera independencia, son consecuencia de “una lamentable falta de atención a Latinoamérica en los últimos años”.
A continuación el aquejado propone “una mayor relación entre las fuerzas armadas y ejercicios conjuntos”, con los países que el considera que se subordinan a su diktat: Guatemala, Honduras, Panamá, Perú, Paraguay y Chile. Claro que en su distorsión de la realidad el confunde “injerencia militar” con “relación entre las fuerzas armadas” y “ejercicios conjuntos” con “preparación para intervenir”. Es evidente que en su compleja patología psicológica el paciente tiene también rasgos de poseer trastornos neurológicos y cerebrales, mas llamados como demencia.
Inmediatamente reconoce que la relación de EE.UU con Colombia, es un modelo que debe ser diseminado por la región, para posteriormente acotar que “El presidente Juan Manuel Santos merece elogios por mantener la ofensiva contra las FARC, aun con las negociaciones en marcha”.
O sea, lo que evidentemente es para la mayoría una falta de honestidad en la negociación por parte del Gobierno colombiano que no es capaz de ser reciproco con la otra parte y mostrar su verdadera vocación negociadora, es interpretado por el convaleciente como una actitud a elogiar. Esto evidencia que además posee una patología descrita como “personalidad antisocial” (antes conocida como psicopatías) y que se caracteriza por violar los derechos de los demás y no respetar las normas sociales. Con el puño cerrado no se puede dar un apretón de manos.
A continuación sale a relucir su aporte a la “estrategia para América Latina”, cuando afirma que “Con las FARC contra la pared, este es el momento de poner fin a esta organización narcoterrorista, ya sea mediante una victoria militar, una capitulación negociada de las FARC o una combinación de las dos”. Bueno, no se en que categoría de padecimientos mentales poner esta actitud, pero en mi pueblo le dicen “sinvergüencería”.
Entre divagaciones psicopáticas y delirium tremens, al Senador Federal se le escapa una aseveración cuando afirma que “exhorto a SOUTHCOM y al Comando de Operaciones Especiales Conjuntas a mantener una robusta cooperación con los colombianos para derrotar a las FARC, de manera que la paz por fin llegue a Colombia”.
Queda claro que el objetivo no es la paz en Colombia, sino “derrotar” militarmente a las guerrillas y torpedear las justas aspiraciones de los guerrilleros que son las de millones de colombianos que desean ante todo que acabe con el mal gobierno que ha aquejado a este país durante décadas.
De paso al alto representante del establishment norteamericano se le escapa la evidente afirmación de que tanto el Comando Sur como las Fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU, están involucradas en el conflicto interno de Colombia.
Como era lógico no podía dejar de mencionar a Brasil, cuyo peso en la región es evidente. El podrá estar loco, pero no es bobo.
“Brasil es un caso especial, y requiere una atención especial. Estados Unidos debe alentar las relaciones entre las Marinas de ambos países”, afirma y a continuación agrega que “con la esperanza de que participen más activamente en ejercicios regionales como PANAMAX y Unitas Gold, así como en operaciones de contingencia humanitarias”, para concluir diciendo – debemos asociarnos con Brasil en el desarrollo de fuentes de energía para lograr la independencia energética en el Hemisferio Occidental.
Al final no está tan perturbado nada, disfraza la “cooperación especial” con Brasil como “humanitaria” para después enseñar las uñas y presentar el objetivo oculto, hacerse de las fuentes de energía de la región.
En una posterior evaluación le salen a relucir sus ansias de aparentar ser un “halconcito”, proponiéndole al General Kelly que debe considerar como una de sus principales tareas la de “apoyar el Grupo de Tarea Conjunto Interagencial (JIAFT)”, pidiendo mas aviones y radares, como si no bastaran ya todos los que tienen diseminados por el continente.
Según Freud, este tipo de comportamiento es característico de personas con trastornos paranoides, o lo que se le conoce popularmente como manía de grandeza (el sujeto se cree de ascendencia noble, principesca, santa, genial e incluso divina). En cualquier caso, la personalidad paranoide es defensiva, rígida, desconfiada y egocéntrica, por lo que tiende a aislarse y puede llegar a ser violentamente antisocial. Esto hace a nuestro Senador psicópata un espécimen peligroso.
Pero el delirium llega a su clímax cuando el ya indefinible Senador “indica” al Jefe del Comando Sur que “debe presionar al Pentágono para dedicar más recursos de vigilancia aérea como Joint STARS a la misión de combatir el tráfico ilícito”.
De nuevo aparece el pretexto del narcotráfico que ellos alientan y son sus principales beneficiarios, pues ganan miles de millones en este reprochable negocio donde los países llamados productores solo sirven para ser bombardeados y vilipendiados por ser los “malos” de la película.
Es necesario destacar que la mayoría de las sustancias psicotrópicas que se emplean en el mercado de estupefacientes no provienen de los países pobres, sino de los laboratorios estadounidenses que tienen la tecnología y el soporte científico para hacerlo.
Son el modo de vida norteamericano y su desproporcionado poder adquisitivo, los motores impulsores del narcotráfico en el mundo. Sin esto la coca fuera una hierba medicinal y la marihuana un arbusto inservible.
Definida por Freud como un trastorno mental en el que el síntoma primordial es la extrema desconfianza hacia los demás; la personalidad paranoide llegan a creer que los que le rodean quieren hacerle daño, lo que explica su afirmación de que “Las misiones de Joint STARS deben ser habituales en el Área de Responsabilidad de SOUTHCOM, que en mi opinión ayudaría a detectar objetos como los semi sumergibles autopropulsados, innovadoras embarcaciones tipo submarino que se usan para contrabandear drogas, pero que podrían usarse para traer a nuestras costas personas y armas de contrabando”.
Es realmente enfermizo y poco menos que ridículo querer hacernos creer que el país que mas armas produce en el mundo y el mayor vendedor, donde comprar un fusil de asalto o una bazuca es tan normal como comprar un televisor o un consolador, se vea “amenazado” por la posibilidad de que algún mini submarino rustico de los narcotraficantes pueda invadirlos y llevar armas y personas que afecten la Seguridad Nacional de la nación.
El principal proveedor de armas letales a los ciudadanos norteamericanos es el propio gobierno de EE.UU, que las vende sin prácticamente ningún control, con el apoyo incondicional de su tristemente celebre “Asociación Nacional del Rifle”.
Pretender convertir algún que otro artefacto semisumergido hecho de forma artesanal y con una muy limitada autonomía de navegación y carga útil, en un peligro para el sofisticado sistema de defensa antisubmarina que poseen los EE.UU, es fruto solo de una severa esquizofrenia paranoide, en que el aquejado puede tener alucinaciones en las que cree sentirse en peligro o recepcionar mensajes enviados del mas allá.
Ya al final de su tormentoso articulo el representante de la ultraderecha cubano-americana afirma que “Los éxitos en la guerra contra las drogas en Colombia han trasladado la amenaza de las organizaciones criminales transnacionales a México y América Central, y hay una creciente preocupación de que los esfuerzos por la seguridad en esos países trasladen la amenaza al Caribe y aumenten las rutas marítimas para el contrabando”.
¿Pensará que en América Latina no se conoce la historia de lo que ha pasado en Colombia? Más de 30 años de “colaboración” norteamericana con los Gobiernos corruptos en este país no han traído ningún cambio en la situación de las drogas y su comercialización. Salvo algún que otro narcotraficante que ha dejado de ser útil y que es cambiado inmediatamente por otros menos señalados, el sistema del narcotráfico internacional compuesto por productores, distribuidores, consumidores y financistas (por cierto, donde están involucrados los principales bancos norteamericanos), se mantiene intacto, diríamos que inclusive se expande y se vuelve mas poderoso.
El caso de México y Centroamérica son ejemplos de ello, que el Senador por cierto quiere manipular cuando expresa “En respuesta, SOUTHCOM debe buscar una mayor cooperación entre las fuerzas armadas mediante programas de entrenamiento y equipos en Honduras para ampliar su capacidad de patrullaje costero, y en otros países latinoamericanos y del Caribe que estén dispuestos a aceptar este tipo de apoyo de Estados Unidos”.
¿Que van a enseñar los miembros del SOUTHCOM si ellos no pueden cuidar sus costas de los envíos de los narcotraficantes?
Pero la mas clara prueba de su desequilibrio psicológico la da el bien remunerado Senador cuando afirma “De no ser así, debemos permitir que socios como los colombianos exporten ayuda y entrenamiento en seguridad”.
¿Quien y que hechos avalan al Ejercito colombiano como poseedor de experiencias y méritos positivos en la lucha contra el narcotráfico?
Lo único que pueden exportar los militares colombianos son métodos y entrenamientos para la represión del pueblo. En eso si tienen un expediente sorprendente.
Ya en el final de su diatriba, que pudiera matar de envidia a los oradores griegos de la antigüedad, el pundonoroso representante del Congreso norteamericano levanta el fantasma de China e Irán que según el “sigue superando a Estados Unidos en acuerdos comerciales y compra constantemente recursos para exportar a través del Pacífico, mientras cultiva vínculos con gobiernos latinoamericanos” en el caso chino y siguen “Trabajando con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su alianza bolivariana de Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua y los Castro en Cuba, para cultivar amistades, abrir “oficinas culturales” y colocar a sus operativos en países que les dan la bienvenida” en el caso iraní.
Cualquier psicoanalista podría decir que este es un caso de libro de un comportamiento fóbico, agravado con un proceder obsesivo-compulsivo.
Se han definido cuatro grados de deficiencia mental. Pueden ser leve (Coeficiente de Inteligencia de 52 a 68), moderada (CI de 36 a 51), grave (CI de 20 a 35) o profunda (CI menor de 20).
En realidad les soy honesto si les digo que no se en que grupo poner a Marco Rubio, Senador Federal de los Estados Unidos y socio fuerte de los mafiosos miamenses. Espero que la Asociación de Psiquiatras estadounidenses, sean capaces de hacerlo.
Mientras tanto le proponemos lo envíen a la escuelita donde tienen internado a George W. Bush, quizás allí puedan hacer algo con el, solo que le pedimos a los Srs de la prensa que no les tiren fotos, no vaya a ser que salgan leyendo el periódico al revés o hablando por una ducha de baño.
Un ultimo consejo al Sr Senador “Más vale callar y parecer estúpido, que hablar y despejar la duda”




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Realmente este artículo desmascara la naturaleza de los representantes norteamericanos, que deliran ser dueños del mundo, demostrando impúdicamente sus patologías psicosociales, y aún creen que engañan a los pueblos latinoamericanos que están escaldados de saber que EUA es la mayor potencia narcotraficante, pues prueba de ello es que adonde vá la DEA crece el narcotráfico. Sin tomar en cuenta que con el producto del narcotráfico financian sus intereses: desestabilizando países y matando a sus líderes.