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Chile: Nueva condena a Corbalán y otros asesinos de Pinochet

Marmotayotros

Al centro, Pantaleón Pincheira, encargado del MIR en Coronel, junto a miembros del comedor popular del calabozo de presos políticos de la antigua cárcel de Chacabuco 70, en Concepción, durante el verano de 1977, entre otros, Alberto Salazar, asesinado 2 años más tarde en calle Maipú de Concepción, y Piñón Sánchez, testigo clave en el asesinato de Oscar Arros.
Foto Archivo de Resumen.

MAPOCHOPRESS – La Segunda Sala de la Corte Suprema de Justicia confirmó el 18 de diciembre las sentencias definitivas contra cuatro ex agentes de la CNI por el asesinato  de cuatro miembros de la resistencia cometido en noviembre de 1981 en las Vizcachas, Región Metropolitana de Santiago. La sentencia a firme condena a Álvaro Corbalán Castilla y  Alejandro Astudillo Adonis a 12 años de cárcel, y a Enrique Sandoval Arancibia y Fernando Rojas Tapia a 10 años y 1 día de presidio mayor.

El 10 de noviembre de 1981, en el camino a las Vizcachas, Puente Alto, Santiago, la CNI asesinó a los militantes del MIR Luis Pantaleón Pincheira Llanos, de 34 años; Jaime Alfonso Cuevas Cuevas, 26 años; Luis Nelson Araneda Loayza, 32 años; y al militante socialista Juan Ramón Soto Cerda.

En este crimen, los aparatos represivos y la prensa dictatorial montaron el escenario de un falso enfrentamiento entre agentes criminales y miembros de la resistencia  que supuestamente pretendían atacar la residencia del canciller de la dictadura René Rojas Galdámez, en otra farsa más escenificada por la dictadura desde fines de los años 70 y durante los 80.

La verdad es que los cuatro militantes fueron detenidos mucho antes, torturados hasta lo indecible y luego ejecutados vilmente por Corbalán y su tropa de matones. Todos fueron acribillados y quemados al interior de un taxi, previamente robado para tal fin, el día 7 de noviembre, por los carabineros-agentes de la Brigada Especial de la CNI Francisco Zúñiga Acevedo y Luis Hernán Correa Soto.

Luis Pincheira, Jaime Cuevas  y Luis Araneda eran “penquistas”, es decir, originarios de la zona de Concepción, integrantes de un grupo del MIR que intentó llevar a cabo la idea de instalar una guerrilla en las montañas de la cordillera Nahuelbuta a comienzos de 1981. Desistieron de su intención cuando se produjo el desastre de un intento similar en la zona montañosa de Panguipulli, en Valdivia.

El grupo se dispersó y trató de reubicarse en diversas ciudades del sur. Sin embargo, los tres penquistas fueron detenidos en Talca por agentes de la CNI local a comienzos  de octubre de 1981. De inmediato fueron entregados a los agentes de la Brigada Roja (posteriormente pasó a llamarse Brigada Azul) de la CNI, que se especializaba en la represión y persecución del MIR, quienes los fueron a buscar a Talca desde Santiago.

Por su parte, Juan Soto Cerda era de Santiago y fue detenido por los agentes represivos el 9 de noviembre de 1981. El macabro final de los miristas fue decidido por los mandos de los órganos de seguridad dictatorial, mientras Soto Cerda fue “agregado” al escenario para deshacerse de otro firme opositor y darle más coherencia al montaje del falso enfrentamiento.

Por este vil asesinato Álvaro Julio Federico Corbalán Castilla, alias “Faraón” y nombre de chapa “Álvaro Valenzuela Torres”, teniente coronel (r) de ejército,  junto a Alejandro Francisco Astudillo Adonis, alias “Cordero Chico”, chapa “Iván Stuar Briceño”, ex agente civil de la Fuerza Aérea (FACH), fueron condenados a 12 años de presidio. Así, Corbalán suma otra condena más a su largo historial de crímenes cometidos al amparo del poder absoluto de que gozaba la CNI en la época del régimen dictatorial.

Por su parte, Enrique Erasmo Sandoval Arancibia, alias “Pete el Negro”, chapa de “Roberto Fuenzalida Palma”, jefe de la Brigada Roja a la época de los asesinatos, mayor de ejército (r), y Fernando Rafael Mauricio Rojas Tapia, alias “Piscola”, chapa de “Mauricio Castellón Echeverría”, teniente coronel (r) de ejército, fueron condenados a 10 años y 1 día de cárcel.

Todos los condenados deberán cumplir cárcel efectiva, sin beneficios, aunque permanezcan en recintos de lujo exclusivos para estos criminales como, en este caso, la cárcel de Punta Peuco. En tanto, el mayor de carabineros en retiro Luis Hernán Correa Soto, alias “Paco Américo”, fue absuelto de su participación en el crimen, y Francisco Zúñiga Acevedo se suicidó en diciembre de 1991 cuando los procesos judiciales en su contra comenzaron a poner fin a su impunidad.

Enrique Sandoval Arancibia inició su carrera criminal en octubre de 1973 cuando asesinó a Carlos Fariña, de 14 años, y se encargó de hacer desaparecer su cadáver. Años más tarde se convirtió en activo participante de la “Operación Retiro de Televisores” dispuesta por Pinochet para exhumar restos desde sepulturas clandestinas de desaparecidos. También fue procesado y condenado por el crimen de Lisandro Sandoval Torres, joven de Tomé asesinado en Santiago en agosto de 1981. Además de esta condena confirmada por la Corte Suprema, “Pete el Negro” está procesado en otros hechos criminales.

Foto Archivo de Resumen: Al centro, Pantaleón Pincheira, encargado del MIR en Coronel, junto a miembros del comedor popular del calabozo de presos políticos de la antigua cárcel de Chacabuco 70, en Concepción, durante el verano de 1977, entre otros, Alberto Salazar, asesinado 2 años más tarde en calle Maipú de Concepción, y Piñón Sánchez, testigo clave en el asesinato de Oscar Arros.

Fuente: http://resumen.cl/index.php?option=com_content&view=article&id=6656:condenas-a-criminales-cni&catid=14:derechos-humanos&Itemid=58

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