Ex presidenta de Panamá Mireya Moscoso que indultó a Posada se reune con terroristas en Miami
EDMUNDO GARCIA* – Deshonrando a la alta magistratura que asumió en el hermano país de Panamá, la ex Presidenta Mireya Moscoso se reunió hoy en Radio Mambí de Miami, también llamada “Caverna Batistiana” (de congresistas y politiqueros locales), con los terroristas Santiago Alvarez, Luis Posada Carriles, Gaspar Jiménez Escobedo, Pedro Remón y el alabardero de todos ellos, el locutor radial Armando Pérez Roura, que necesita el apoyo de los guapos del barrio.
Era vergonzoso escuchar a la ex Presidenta de Panamá, bajo un mismo techo, compartiendo las risas y elogios mutuos que se repartían los terroristas y sus admiradores entre ellos mismos.
La ex Presidenta Mireya Moscoso habló de muchas cosas; de sus negocios, de su exilio pasajero en Miami, de sus logros en la política de su país, pero no habló de otras. ¿Cuándo nos hablará la ex Presidenta de sus tratos con los políticos y Congresistas que le exigieron el indulto para los terroristas? ¿Cuándo hablará sinceramente del dinero ofrecido y la casa en Fort Lauderdale que ella misma refiere y niega? ¿Cuándo hablará de las negociaciones con el Embajador norteamericano en su país, Simón Ferro, y de ese informe que le dejó en su contestador, publicitado en medios de Miami, donde le dice: “Embajador buenos días, es la Presidenta para informarle que los cuatro cubanos ya fueron indultados en la noche de ayer y que ya salieron del país. Tres van rumbo a Miami y el otro con rumbo desconocido. Un abrazo”? ¿Muestran esas palabras un diálogo entre autoridades o una complicidad? De eso también tendría que hablar la ex Presidenta.
Fue realmente ofensivo el ambiente fiestero y jaranero que se creó alrededor de la visita de la ex Presidenta a la Caverna Mambisa. Los terroristas, el locutor y la invitada hablaron de encuentros futuros en Cuba, intercambiaron bendiciones y proyectos de homenajes y estatuas para la “Heroína de la Democracia”.
La ex Presidenta de Panamá aseguró que volvería a firmar los indultos si fuera necesario; que sentía orgullo de haberlos sacado de la cárcel porque creía que era una forma de ayudar a Cuba. La ex Presidenta se olvida que la mayoría de los allí presentes afrontan en este momento una causa reabierta por expertos en leyes de su país. No toma en consideración que a los terroristas con los que compartía se les han actualizado las condenas por tratar de atentar contra la vida del ex
Presidente cubano Fidel Castro en Panamá (su propio invitado aquella vez ex Presidenta, porque usted era la anfitriona); acto que de haberse producido le hubiera costado la vida a cientos de estudiantes de su país.
Fue el de hoy en Miami un espectáculo del que cualquier persona en su sano juicio debería avergonzarse. Hasta al mismo Dios llegaron a agradecerle la presencia de Posada Carriles junto a la ex Presidenta Mireya Moscoso en Radio Mambí; una apostasía y una afrenta sin límites al sentido común, al honor de cubanos y de panameños.
*Edmundo García, ganador de premios por su trabajo en radio y TV, actualmente conduce un popular programa de comentarios “La Tarde Se Mueve” en Radio 1210 AM Miami.



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Aquella mañana en la que nos despertamos con las noticias de que la presidente saliente había elegido indultar a esos asesinos con la potestad que le daba el fin de su mandato, y que además habían salido del país en la madrugada, con tratamientos especiales, acompañados por el entonces jefe de la policía, yo – como panameña joven, como artista y como madre – sentí una vergüenza difícil de explicar.
Veíamos en las imágenes de la televisión local cómo un genocida reincidente salía – aunque por la puerta angosta y a la usanza de los ladrones – con el perdón de una persona que, con ese gesto, confirmaba que no le importaba su país natal, sus conciudadanos y mucho menos el pueblo latinoamericano.
¿Desconocía la historia? De alguna manera, creo que si. Ella fue educada con otro libro, con otros principios (si a eso se le puede llamar así), con otros valores y sobre todo con un desprecio por lo humilde, salvo si los aspectos folklóricos de lo humilde le sirvieran para ganar simpatía ante quien pudiera llevarle al poder. Se casó con Arnulfo Arias Madrid, tres veces presidente y varias veces funcionario público. En otras palabras, un hombre que corría detrás del poder para lograr sus objetivos. Uno de ellos: la eugenesia.
Cuando Arias fue Director de Salud Pública, propuso la limpieza racial en Panamá. En la Gaceta Oficial reposan sus palabras de odio hacia negros, asiáticos y otras “razas indeseables” que habían venido incidentalmente por la construcción del canal, pero ya en los años 30 era hora de sacarles.
Esas son, entonces, las características principales de la formación de Mireya Moscoso. Por eso, cuando llamó al embajador y le dejó ese mensaje, ella realmente creyó que había cumplido una misión universal y que estaba librando al mundo de esa gente pobre, sucia y de baja calidad que alguna vez sacaron a Batista del poder que – como a Arnulfo Arias – le fue arrebatado por una gentuza.
Pero mi vergüenza es que en mi país hay gente que vota por que gente como ella gobierne y decida sobre el futuro de una nación tan hermosa como Abia Yala.