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Colombia: Investigan exvicepresidente por promover grupos paramilitares

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ANNCOL – ”Siguieron la tortura, cortando un brazo. Cuando el campesino no pasó la información que los paramilitares exigían, le cortaron el otro brazo, y después la pierna, y después la otra pierna, para terminar por cortarle a Wilson Duarte su cabeza.”

Fue el testimonio de un campesino de cómo encontraron dos campesinos asesinados en el municipio de Viotá, departamento de Cundinamarca.

El reportaje en Viotá fue hecho por el reportero de ANNCOL, Dick Emanuelsson el 27 de junio de 2003. Fue durante esa época cuando el vicepresidente de Uribe, Francisco Santos, solicitó al jefe paramilitar de crear un Bloque paramilitar en la región metropolitana, según Salvatore Mancuso. Centenares de paramilitares se trasladaron desde los Llanos para Bogota para comenzar la “Política de Motosierra”.

A continuación el artículo del diario El Espectador:



El ex vice presidente Francisco Santos, primo del actual presidente.

En firme investigación contra exvicepresidente Francisco Santos por promover grupos paramilitares

La Fiscalía rechazó un recurso presentado por la defensa del exvicepresidente de la República para cerrar este caso.

El despacho del Vicefiscal General dejó en firme la investigación que se adelanta en contra del vicepresidente de la República, Francisco Santos por presuntamente promover la creación del Bloque Capital de las AUC en Bogotá.

En la decisión se rechazó la solicitud de prescripción presentada por la defensa de Santos que manifestó que no existían las pruebas suficientes para abrirle una investigación formal. Se dejó en firme la decisión emita el pasado el pasado 10 de julio de 2015 por el fiscal primeo delegado ante la Corte.

En esa oportunidad  la Fiscalíadeterminó que esta investigación no puede precluir porque está relacionada con delitos de lesa humanidad cometidos por los grupos paramilitares en la ejecución de su expansión por todo el territorio nacional, es decir tiene conexidad con las actividades ilegales cometidas por las AUC.

El conciertos para delinquir en conformación de grupos paramilitares tienen con los delitos de lesa humanidad que estos han cometido, por tanto la imprescriptibilidad que los caracteriza se irradia al concierto para delinquir conexo”, precisa uno de los apartes del documento de la Fiscalía.

En este punto se considera que este delito es conexo con el desplazamiento forzado, reclutamiento de menores, secuestro y abuso sexual, entre otros, cometidos por los Bloques de las AUC “que han sido responsables de cometer delitos de lesa humanidad”. Ante esto será la Fiscalía la que decida si archiva de fondo la investigación o toma una decisión.

Santos Calderón, vicepresidente durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) fue señalado de reunirse en repetidas oportunidades con los comandantes paramilitares Carlos Castaño Gil, Salvatore Mancuso Gómez, Freddy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’; Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.

El Espectador, Bogotá.

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En la pista de la “Caravana paramilitar de Muerte”

Por Dick Emanuelsson

2003-06-27 / ”Siguieron la tortura, cortando un brazo. Cuando el campesino no pasó la información que los paramilitares exigían, le cortaron el otro brazo, y después la pierna, y después la otra pierna, para terminar por cortarle a Wilson Duarte su cabeza.” (Testimonio de campesino de cómo encontraron dos campesinos asesinados en la región de Viotá).

A sólo 90 minutos de Bogotá se encuentra Viotá, bautizada como ”la capital cafetera de Cundinamarca”, departamento en donde está ubicada Bogotá, Viotá y muchos otros municipios. En medio de la militarización corre la sangre campesina; denuncia la población civil con decenas de muertos y desaparecidos en solo unos meses. El gobierno del Presidente Uribe no hace nada para evitar este genocidio.

Organizaciones de Derechos Humanos como El Colectivo de Abogados Alvear Restrepo, El Comité Permanente Por la Defensa de los Derechos Humanos, Andas, el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos y la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria -FENSUAGRO ha alertado a las Autoridades locales y nacionales, e informa a la opinión Pública Nacional e Internacional que graves hechos de violaciones a los Derechos Humanos vienen ejecutando miembros de los grupos paramilitares de las llamadas AUC del bloque Casanare comandados por un hombre conocido como ”Alberto” en la regiones del Tequendama y Sumapaz, concretamente en los Municipios de Viotá, Tibacuy (inspección Cumaca y san José), Silvania y Fusagasugá.

Así mismo avanzan en esta región del país, los grupos paramilitares del bloque Casanare ante el silencio cómplice de unidades militares del Batallón Colombia, de la Mesa (Cundinamarca) que patrullan constantemente las cabeceras municipales de Viotá y Tibacuy.

Recientemente los grupos paramilitares desplegaron un comunicado con amenazas en los municipios de Fusagasugá, Cabrera, Pasca, Mesitas del Colegio, Viotá, Silvana, La victoria, San Gabriel, Tocaima, Apulo, La Mesa, Agua de Dios, entre otros municipios, donde señalaban a los pobladores de ser cómplices de los grupos guerrilleros. Así mismo luego de ser desplegado este panfleto aparecen nueve muertos en Tibacuy en la vereda San José donde uno de ellos es degollado al estilo ”corbata” (degollado con la lengua en la garganta).

Las regiones del Sumapaz y del Tequendama, históricamente han sido escenario de organización y lucha por reivindicaciones agrarias en el país. Por eso alertamos que se prevé una ofensiva para desvertebrar al movimiento campesino que durante décadas ha hecho presencia y se ha mantenido en estas regiones del país.

La ofensiva paramilitar cobra innumerables víctimas y se habla de que existen cuatro desapariciones forzadas en menos de una semana. El primero de ellos se da en el casco urbano, en el expendio de cerveza a pocos metros de una patrulla del ejército, donde hombres en un carro detienen y desaparecen al joven de apellido Pinto sin que se conozca la suerte de su paradero. Así mismo fue desaparecida la señora conocida como la Paisa en la vereda Jazminia de Viotá; un joven de apellido Biracachá y finalmente se dice que el sábado 15 de Marzo fue desaparecido un joven en la vereda Casacoima de Viotá. Las desapariciones son ejecutadas por hombres que se desplazan en una camioneta Toyota gris, otra blanca y dos motos grandes, una blanca y una roja. En ellas se desplaza un hombre blanco, delgado y alto, otro negro y corpulento. La coincidencia es que en las denuncias de los pobladores de la región de Coyaima y Natagaima, las descripciones de los vehículos y de los comandantes de estas regiones son similares.

Finalmente señalamos que la ruta normalmente utilizada por estos grupos es Silvana, Tibacuy, pasan por la vereda Brisas donde la Federación tiene su sede hasta llegar a la cabecera municipal de Viotá.

En la pista de la ”Caravana paramilitar de Muerte”.

*  Según declaración del gobernador de Cundinamarca, álvaro Cruz, los habitantes de Viotá ”tienen que ”acostumbrarse a vivir con los paramilitares” y tilda al representante del concejo, álvaro Ayala, de ”vocero y mandadero guerrillero”.

*  El capitán Arbeláez (Batallón Colombia) amenaza a los concejales que acompañan a los desplazados que serán detenidos.

*  El capitán Arbeláez reunió a todos los empleados el sábado el 24 de Mayo en la alcaldía y informaba que tenía conocimiento sobre empleados que eran del Frente 42 de las FARC.

*  Llegan cuatro individuos y un encapuchado a la 5 a.m. el 27 de Mayo a la casa del concejal álvaro Ayala, buscándolo para matarlo.

*  El 28 de Mayo fueron amenazado de muerte cuatro empleados de la alcaldía por presuntos paramilitares.

*  El mismo día, son asesinados el registrador municipal y otra persona por presuntos paramilitares.

 

Reportaje de un periodista

Anexamos aquí un reportaje realizado por Dick Emanuelsson, quien desde su labor periodística hace un aporte con su investigación a los hechos mismos y concluye con una entrevista al concejal álvaro Ayala actualmente amenazado por grupos paramilitares

Por Dick Emanuelsson, corresponsal.

VIOTA / 030529 / Siento un escalofrío que me pasa por la espalda cuando Carlos Rubio, el viejito de 85 años, cuenta cómo ocurrió el asesinato de dos jóvenes campesinos y la desaparición de una niña de 14 años detrás de su finca. Los paramilitares acamparon en su finca hasta el otro día. Durante la noche fueron llevadas las víctimas a unos 60 metros detrás de la finca. Ahí, entre las plantaciones de café y de banano, comenzó la tortura inimaginable.

Los cuerpos mostraron machetazos en la espalda, pero eso no mató al campesino, según la fiscalía. Siguieron la tortura, cortando un brazo. Cuando el campesino no pasó la información que los asesinos pedían, le cortaron el otro brazo, y después la pierna, y después la otra pierna, para terminar por cortarle a Wilson Duarte su cabeza.

La misma terrible muerte le pasó a Hernando Micán, 30 metros más abajo. Los dos fueron enterrados en un hoyo, descubierto ocho días después.

– Los vecinos (en las 8 ó 9 fincas que se ven en los hermosos alrededores) escucharon con espanto los gritos de los dos campesinos esa noche. Inmediatamente comenzó un desplazamiento de más de dos mil personas al casco urbano del municipio de Viotá, cuenta el viejito.

La ”Caravana paramilitar de muerte” había cobrado sus primeras víctimas en la región. Pero le quedaría mucho todavía a recorrer por esos días.

”Un candado a Bogotá”

Todo comenzó, dicen los pobladores, cuando llegó el Batallón Colombia el mes de diciembre del año pasado (2002). Pasaron unos días cuando de repente aparecieron los paramilitares, casi como si fueran en la misma pista del ejército.

La región se encontraba en relativa calma, pero según la organización campesina Fensuagro, el nuevo presidente álvaro Uribe Vélez tiene la estrategia elaborada y es poner un ”candado a Bogotá” para impedir la acción de los grupos insurgentes.

”Romper el tejido social, político y organizado”.

Pero no solamente se trata de amarrar la capital e impedir que los guerrilleros pasen por los corredores hacia la capital. En el fondo, el problema es de vieja data. El campo en los alrededores de Bogotá fue campo de batalla en las décadas del 50 al 70 en la lucha por la tierra. Prácticamente no existe latifundio o grandes terratenientes.

Los campesinos, dirigidos por legendarios dirigentes agrarios del Partido Comunista Colombiano, hicieron su propia reforma agraria, conquistando grandes logros que muchos representantes de la oligarquía colombiana no les han perdonado. Ese es el segundo factor por el cual los campesinos en Viotá se enfrentan hoy a un enemigo que es intocable en su relación con las autoridades, denuncian los campesinos, pero con voz baja.

Y en ese sentido, los paramilitares son herramientas para romper el tejido social, político y organizado, comenta Nicolás Hernández, secretario general de Fensuagro.

El Batallón estaba muy lejos del lugar.

Cuando estos escuadrones de la muerte aparecieron en Viotá, se identificaron como paramilitares del departamento de Casanare. Pero:

¿Por qué llegaron de tan lejos como del Casanare, departamento que es casi fronterizo con Venezuela?

¿Y cómo es posible, que decenas, o de pronto unos cien paramilitares fuertemente armados puedan trasladarse más o menos mil kilómetros con su armamento sin ser descubiertos por la Fuerza Pública con retenes de la policía y el ejercito por todas partes?

¿Y cómo es posible que la contraguerrilla, en esa región tan militarizada, no haya detenido un solo paramilitar?

¿Y por qué, en los días cuando los paramilitares cometieron sus barbaridades, el Batallón Colombia, que tiene presencia casi siempre en esta parte de Viotá, estaba muy lejos del lugar de los asesinatos y desapariciones?

Son preguntas que me hacen los campesinos con un tono denunciante.

Dirigente paramilitar asume responsabilidad.

En una declaración de Martín Llanos, supuesto director político paramilitar de la ACC, Autodefensa Campesina de Casanare, el 16 de abril del 2003, en una carta dirigida a Luis Carlos Restrepo, Comisionado de Paz del gobierno de álvaro Uribe Vélez, no oculta que son ellos quienes hacen presencia en la región: Cita:

”Igual ocurrió con nuestra presencia en Viotá, región del Tequendama en Cundinamarca (…) Ahí no hemos cometido atentados contra la inocente y sufrida población civil, ni mucho menos promovemos el desplazamiento forzado de sus pobladores, sino que pretendemos es desplazar la guerrilla y sus auxiliadores, para que los verdaderos y silenciosos desplazados por las guerrillas, vuelvan a su terruño y rindan homenajes fraternales a sus parientes y amigos asesinados por las Farc y su brazo político (léase El Partido Comunista Colombiano, PCC) en estas décadas de sometimiento forzado”.

El jefe paramilitar reconoce, públicamente, que son ellos quienes se encuentran en la región del Tequendama, y principalmente en el municipio de Viotá. Hace unas semanas, el diario más grande de Colombia, El Tiempo, desmentía la presencia y existencia de los paramilitares de Casanare en esta región del país.

Habla concejal amenazado.

Entramos a una finca con una naturaleza que uno no puede imaginarse que exista tan cerca a Bogotá. El café, guayaba, aguacate y árboles de bambú crecen por las faldas de la cordillera oriental de los Andes y es la fuente de ingresos de los campesinos. Por eso han peleado con los grandes latifundistas durante décadas.

Álvaro Ayala es concejal por la Unión Patriótica, en un municipio donde la izquierda ha reinado durante las mismas décadas de lucha por la tierra. Pero como han sido asesinados casi todos los dirigentes destacados, aproximadamente 4.000 en total, tampoco se ha escapado Ayala de la guerra sucia. Se siente una fuerte tensión en este momento en el municipio con unos 20.000 habitantes.

– A partir del 29 de marzo, cuando apareció un grupo paramilitar hubo miedo y temor en las veredas vecinas y se organizó un desplazamiento de unas 2.000 personas al casco urbano de Viotá que duró 4 ó 5 días.

¿Según la organización campesina Fensuagro, a partir del 29 de marzo hay asesinatos y desapariciones prácticamente todos los días hasta hoy?

– Antes del 29 de marzo hay 4 ó 5 desapariciones en el casco urbano. El 29 de abril hay testimonios de que dos campesinos fueron retenidos por una patrulla del ejército y asesinados. Son traslados a la inspección de San Gabriel en unos caballos y mostrados ante la población como ”guerrilleros muertos en combate”. La versión de la población civil es que son campesinos y que no pertenecen a ningún movimiento armado al margen de la ley.

¿Quién hace el trabajo de inteligencia a los ´paras´?

– El lunes de esta semana se produce otro asesinato en la inspección de San Gabriel. Una patrulla del ejército saca un campesino de la vereda El Retén a las 6 de la mañana, según la versión de la familia. Lo trasladan a una vereda que se llama El Roblal y a las 11 de la mañana lo matan. La versión oficial es que era un guerrillero que estaba armado con una escopeta y un celular. Por lo tanto fue dado de baja en un combate. Pero la comunidad desmiente y dice que era un humilde trabajador que vivía en la vereda del Retén.

Según las denuncias de la población, los paramilitares llegaron con una lista en mano con nombres y apellidos que buscaban. Certifican los pobladores que el trabajo preparatorio de esa lista ha sido obra de la inteligencia militar, por la simple razón de que los paramilitares llegaron de casi mil kilómetros lejos de Viotá. Pero los blancos militares son ”los comunistas”, los cuales equivalen al movimiento armado de las FARC. Por eso el temor es muy grande ya que la zona es un bastión de la izquierda.

¿Ser simpatizante o activista de la Unión Patriótica o del Partido Comunista Colombiano es suficiente para ser asesinado?

– Sí parece ser, porque en la lista que cargan llevan muchos nombres de personas que no han sido ni son líderes, sino que asisten a las reuniones o las protestas.

¿Ha habido discusiones en el concejo sobre la ola de asesinatos en Viotá?

– No ha habido muchas discusiones porque los concejales están atemorizados. Cabe destacar que el 1 de mayo desapareció una concejal, Miriam Clavijo Flores. Según el esposo, los paramilitares la habían citado, ella se fue pero nunca regresó. Frente a ese hecho los concejales tienen temor de hablar. Se sacó un comunicado que se entregó al gobernador.

Según declaración del gobernador de Cundinamarca Uds. tienen que ”acostumbrarse a vivir con los paramilitares”. ¿Cuál es su comentario?

– El 8 de abril el concejo me nombró vocero ante el gobernador en su despacho. Estando allá iniciamos la reunión y él textualmente nos dijo que había solamente dos minutos para presentar lo que íbamos a presentar. Llegamos con el fin de que el gobernador nos entregara un informe de cómo estaba la situación dentro del municipio referente al operativo militar, qué información había de la Fuerza Pública, qué había pasado con el grupo paramilitar que estaba en la región y la situación de los desaparecidos.

¡”No sea vocero, ni mandadero de la guerrilla”!

– No me dejó a mí terminar de hacer las preguntas cuando de una me cortó la palabra para decirme que no fuera ”vocero, ni mandadero de la guerrilla”, y que acá lo que había que ”acostumbrarse en Viotá es a convivir con los paramilitares”, cosa que es preocupante. Fuimos a una reunión para pedir ayuda e información de lo que estaba sucediendo y el gobernador tajantemente me cortó.

Toda la región está sumamente militarizada. ¿Cuál es la relación con el ejército?

– Nosotros andamos totalmente desprotegidos. Hasta ahora el ejército no me ha agredido. Pero con relación a los paramilitares el ejército no ha entregado información ni ha capturado alguno. La comunidad dice que cuando llega el ejército nunca pregunta por paramilitares sino por ”la guerrilla y sus auxiliadores terroristas”.

– Cabe decir, que la parte donde se llevaron los primeros desaparecidos y donde hay información de la población que permanecen los grupos paramilitares haciendo retenes, llevando gente a reuniones a varias veredas, en esa parte no ha habido presencia del ejército y control de la población que ha hecho en esta parte cafetera.

¿Cómo es el tono en las conversaciones con el comandante del ejército?

– El capitán Arbeláez pidió la palabra el jueves pasado en la sesión del concejo y en una forma amenazante dijo que tenía información de que los concejales estábamos nuevamente organizando un desplazamiento al casco urbano de Viotá. Si eso llegaba a suceder así, concejal que llegara a acompañar a los desplazados sería detenido y entregado a la Fiscalía para que lo investigara.

– Al pedirse explicación de por qué él decía esas palabras y cuáles concejales estaban organizando de esa parte, dijo que él no podía decirlo porque esa información que ellos recibían era de La Red de Informantes, y por ser de esa red no podía decir los nombres de las personas. Pero por esa misma razón habían sido dados de baja en la zona personas que eran guerrilleros, armados y con celulares. Tengo entendido que fueron los tres campesinos mencionados.

Encapuchado llega a la casa del concejal.

Salimos a la pista de ”La Caravana de Muerte paramilitar”, recogiendo testimonios de campesinos afectados por los paramilitares. Los testimonios respiran temor por el terror y el cuestionamiento por la ausencia del Batallón Colombia cuando aparecen los paramilitares.

Dos semanas después este reportaje llegó un comunicado de Fensuagro, la organización campesina que organiza muchos campesinos desde décadas en la región de Tequendama, denunciando:

”El día martes 27 de mayo de 2003, antes de las 5:40 a.m. dos (2) motos cada una con dos hombres, dos de los cuales eran de piel morena, otro iba encapuchado, llegaron a la casa del concejal Ayala y sin preguntar por nadie en particular entraron a la casa y la requisaron, la señora MARIA OTILIA MORENO ESCOBAR esposa del concejal les preguntó varias veces su identificación pero éstos no le respondieron.”

– Llegaron para matarme, por que estaban armados, comenta Álvaro Ayala minutos antes de enviar esta entrevista. Pero no me encontraba en la casa. Capitán tildó a empleados de ”guerrilleros”.

Pero ahí no termina la pesadilla para los habitantes en el municipio de Viotá.

El sábado pasado, cuenta una fuente, que nos se atreve divulgar su nombre, el capitán Arbeláez reunió a todos los empleados en la alcaldía y informaba que tenía conocimiento que hay empleados que en realidad trabajan para el Frente 42 de las Farc.

– Los regaño a todos, decía que eran unos perezosos, que no hacían nada y sabía quienes eran del Frente 42.

El 28 de Mayo fueron amenazados de muerte cuatro empleados de la alcaldía por presuntos paramilitares. El mismo día, fueron asesinados el registrador municipal, Jorge Ochoa y otra persona por presuntos paramilitares.

Bogota, 27 de junio.


Dick Emanuelsson:

Duró cinco años cuando la verdad y la media justicia colombiana alcanzaron al capitán Édgar Arbeláez Sánchez. Abajo ANNCOL reproduce un artículo de El Tiempo sobre la suerte de este oficial para-oficial:


Por alianza con ‘paras’ en masacre de Viotá, destituyen al capitán Édgar Arbeláez Sánchez

La Procuraduría lo declaró responsable de homicidio y además lo inhabilitó por 20 años para ejercer cargos públicos, luego de conocer una charla del oficial con Ágapo Gamboa Daza, alias ‘César’.

Por: Redacción El Tiempo

23 de marzo de 2008

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-4026639

“Va a trabajar conmigo, o qué… vea… levanten dos manes de Fusa, los uniformes y los matamos a esos triple… Traigalos y mañana le hacemos la vuelta aquí con soldados míos. Deme un fusil y un changón y sale…”, dice la conversación a través de celular.

Eso llevó al Ministerio Público a establecer la participación del capitán Arbeláez en la planeación y ejecución de los asesinatos de Alonso Rincón León y José Alfredo Castañeda, dos vendedores ambulantes que se ganaban la vida en la plaza de mercado del municipio de Fusagasugá. Por estos mismos hechos, un juez condenó al capitán a 34 años.

La investigación de la Procuraduría, paralela a la de la Fiscalía, determinó que el oficial estaba preocupado debido a las continuas denuncias sobre homicidios, desapariciones e intimidaciones de parte de ‘paras’ en la zona donde estaba asignado.

El oficial, dice la Procuraduría, necesitaba mostrar resultados ante sus superiores por lo que habría planeado el doble crimen para hacerlos parecer como ‘paras’.

La investigación

En 70 horas de grabaciones, realizadas por el CTI de la Fiscalía, la Procuraduría no sólo reconstruyó la forma como el oficial concibió el asesinato, también las conversaciones con los miembros de las Auc que develaron los nexos del capitán Arbeláez con los ‘paras’.

El oficial llegó a la región durante la primera semana de marzo del 2003, cuatro meses antes del doble crimen, y eligió el municipio de Viotá como su centro de operaciones. Poco después de instalada la base, asegura la Procuraduría en su fallo, comenzaron a aparecer cadáveres y a desaparecer personas en poblaciones como Apulo, Tocaima, Anapoima y La Mesa.

Los crímenes eran cometidos por hombres armados y vestidos con prendas de uso militar que se identificaban como de las Auc, aseguró a las autoridades Ángela Baquero Pinzón, inspectora de Policía de Viotá y 137 testigos más.

Interceptaciones

Ante las denuncias, el CTI se desplazó a la región e interceptó la línea celular del capitán Arbeláez. En las llamadas realizadas entre abril y agosto del 2003 se evidenciaron compromisos y colaboraciones entre el oficial y ‘César’. Según la Procuraduría el militar también sostuvo conversaciones con Rafael Antonio Sáenz, alias ‘El Diablo’ o el ‘Rengo’, quien reunió a los pobladores en la plaza de Viotá para notificarlos de la presencia del grupo ilegal.

En una de esas llamadas, ‘César’ lo reprocha por la captura de una mujer perteneciente a su organización. “Vamos a trabajar o no…”, le increpó el jefe ‘para’ al capitán.

De acuerdo con las grabaciones, el 25 de junio del 2003, la noche antes de los hechos, el oficial se comunicó con ‘César’ y le pidió secuestrar a dos personas de baja condición social y económica para tramar un combate y matarlos.

El secuestro de las personas debía ir acompañado con la entrega de un fusil y un vehículo para hacerlo creíble, agregó el militar.

‘César’ se comunicó después con una mujer a quien le confirmó la solicitud del positivo “porque el man está embalao” y deben entregar un changón y una metra. Casi sobre la medianoche lo vuelven a llamar y le dicen : Ya tenemos el encargo”.

Las víctimas fueron llevadas al día siguiente por los ‘paras’ en una camioneta a la vía que de Viotá conduce a La Vega, pero antes los obligaron a vestirse prendas de las Auc.

El capitán, señala la Procuraduría, esperó en la carretera con una patrulla la llegada de los ‘paras’. Horas antes les dijo a sus hombres que debían vigilar todas las entradas de Viotá debido a que por información de inteligencia se preveía un posible saboteo a las fiestas locales.

A las once de la mañana, los hombres de ‘César’ llegaron al sitio convenido con el capitán Arbeláez, efectuaron algunos disparos y dejaron los cuerpos sin vida de las dos personas secuestradas. La autopsia reveló que las víctimas presentaban heridas de fusil que hicieron impacto por la espalda, lo que desvirtuó el combate.

Estudios de espectrografía comprobaron que la voz de las grabaciones obtenidas por el CTI mediante la interceptación del celular del capitán Ramírez es la misma del oficial.Esto unido a las anotaciones de nombres que hizo en su agenda personal, calificándolos de auxiliares de la guerrilla o milicianos, concuerda con la lista de personas desparecidas o asesinadas en Viotá.

 

2 Comentarios

  1. Graves atropellos a los DD.HH., que no son denunciados por los hipócritas “demócratas” que viven atacando a Venezuela.

  2. Importante información. Gracias por difundirla.

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